miércoles, 29 de octubre de 2014

Mermelada de damascos o albaricoques



Esta vuelta decidí hacer la mermelada de damascos o albaricoque en la panificadora.
Las 3 veces anteriores las había hecho en la cacerola con la hornalla a gas.
La verdad, verdad.... hacía mucho calor como para tener una hornalla prendida con la mermelada largando más calor, y quería ver como salía en la panificadora.
Usé la Moulinex (el chiche nuevo), la próxima la hago en la Atma para ver las diferencias.

INGREDIENTES:

1 y 1/2 kilos de damascos (más o menos)
azúcar blanca común cantidad necesaria
agua cantidad necesaria
jugo de naranja
ralladura de naranja cantidad necesaria



















Lavé bien los damascos y la naranja.



















En una olla puse agua a calentar y cuando rompió el hervor, coloqué los damascos para que se escalden y los retiré al minuto.
Cuando los retiré los sumergí en agua helada.



















Procedí a pelarlos y a sacarles el carozo.
Es mucho más fácil de esa forma que pelandolos con el pelapapas y el cuchillo.



















Pesé medio kilo (500 g) de pulpa de damascos y los procesé con la minipimer.



















Rallé la cáscara de media naranja.


















Exprimí media naranja y la colé para sacarles las semillas.



















En el recipiente de la panificadora coloqué la pulpa de damascos, la ralladura de naranja, el jugo de la naranja, 350 g de azúcar y media taza de agua (120 cc).

Se calcula que por kilo de pulpa de damasco va la ralladura de 1 naranja, el jugo de 1 naranja, 1 taza de agua y 700 g de azúcar.



















Lo mezcle un poco.
Y lo coloqué en la panificadora.
Enchufé la panificadora, apreté el botón del menú en opción mermeladas y la encendí.
Esperé que terminara el ciclo de cocción y lo desenchufé y esperé hasta que entibiara.



















Así quedó cuando la saqué de la panificadora.
Todavía estaba caliente.
Me puse a envasarlos en frascos de mermelada (360 g) hasta el tope y los cerré.
Alcanzaron para 2 potes de mermeladas y medio pote chico de Nutella.

Después de haberlos cerrado los coloqué boca abajo y los dejé así hasta el momento de guardarlos en la heladera.
El color es precioso. Es más fuerte que el comprado.
Pude hacer esa comparación porque siempre tengo en la heladera.
Y este año los damascos están exquisitos, bien sabrosos.